Revisar la presión de los neumáticos cuesta cinco minutos y apenas dinero, y es una de las cosas que más influyen en la seguridad, el consumo y lo que duran las ruedas. Aun así, muchos conductores solo la miran cuando un neumático se ve claramente bajo.
Dónde encontrar la presión recomendada
No hay una presión universal: depende de cada coche y de la medida de rueda. La recomendada por el fabricante suele estar en:
- Una pegatina en el marco de la puerta del conductor.
- El interior de la tapa del depósito de combustible.
- El manual del coche.
Normalmente verás dos valores: uno para carga normal y otro, más alto, para cuando el coche va cargado con pasajeros y equipaje. A menudo también es diferente para el eje delantero y el trasero.
La cifra grabada en el flanco del neumático no es la presión recomendada, sino la máxima que soporta. No la uses como referencia.
Cada cuánto revisarla
- Al menos una vez al mes.
- Antes de un viaje largo o de cargar mucho el coche.
- Cuando cambie mucho la temperatura: con el frío la presión baja.
No te olvides de la rueda de repuesto, si llevas una.
Siempre en frío
La presión se mide con los neumáticos fríos, es decir, con el coche parado al menos un par de horas o tras recorrer solo unos pocos kilómetros a baja velocidad. Al rodar, el aire se calienta y la presión sube, así que una medición en caliente da valores más altos de los reales.
Si tienes que inflar en una gasolinera después de un trayecto largo, añade unas décimas por encima de la recomendada y vuelve a comprobarla en frío más adelante. Nunca desinfles un neumático caliente para dejarlo en la presión recomendada, porque al enfriarse quedará bajo.
Qué pasa si llevas poca presión
- Peor frenada y estabilidad, sobre todo en curvas y con el suelo mojado.
- Más riesgo de aquaplaning.
- Más consumo, porque aumenta la resistencia a la rodadura.
- Desgaste más rápido en los hombros del neumático.
- Calentamiento excesivo, que en casos extremos puede provocar un reventón.
Qué pasa si llevas demasiada
Un neumático demasiado inflado apoya menos superficie en el suelo: pierde agarre, frena peor, el coche resulta más incómodo y la banda se gasta más por el centro.
El testigo de presión (TPMS)
Los coches nuevos vendidos en la Unión Europea llevan desde hace años un sistema de control de presión que avisa con un testigo cuando algún neumático pierde aire. Es una gran ayuda, pero no sustituye a la revisión periódica: suele avisar cuando la pérdida ya es notable. Después de ajustar las presiones, algunos sistemas necesitan reiniciarse desde el menú del coche.
Unidades: bar y psi
En España se usa sobre todo el bar. Algunos manómetros marcan en psi: 1 bar equivale aproximadamente a 14,5 psi, así que 2,3 bar son unos 33 psi.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena inflar con nitrógeno?
El nitrógeno pierde presión algo más despacio, pero la diferencia en un coche de uso normal es pequeña. Lo importante es revisar la presión con regularidad, sea con aire o con nitrógeno.
¿Por qué un neumático pierde aire si no está pinchado?
Todos los neumáticos pierden algo de presión con el tiempo de forma natural. Si uno pierde mucho más que los demás, puede tener un pinchazo lento, una válvula defectuosa o un problema en la llanta.
¿Qué presión pongo si cambio a otra medida de neumático?
Consulta la tabla del fabricante del coche para esa medida o pregunta en el taller de neumáticos. La presión puede variar según la medida y el índice de carga.
En resumen
Busca la presión recomendada en la puerta del conductor o en la tapa del depósito, revísala una vez al mes y siempre en frío, y súbela si vas cargado. Es el mantenimiento más barato que existe y uno de los que más se nota en seguridad y consumo.



