Llegas a un cargador rápido de 150 kW, enchufas el coche y la pantalla marca bastante menos. No es que el cargador funcione mal: la velocidad de carga depende tanto del coche como del punto de recarga, y cambia mucho durante la sesión. Entender cómo funciona ahorra tiempo y algún disgusto en los viajes.
Corriente alterna y corriente continua
La batería de un coche eléctrico solo almacena corriente continua. Cuando cargas en casa o en un punto de recarga lento, el coche recibe corriente alterna y la convierte con su propio cargador interno, que suele limitar la potencia a 7, 11 o, como mucho, 22 kW.
Los cargadores rápidos trabajan en corriente continua: hacen la conversión dentro del poste y envían la energía directamente a la batería. Por eso pueden ofrecer 50, 150 o más de 300 kW, siempre que el coche sea capaz de admitirlos.
La potencia real la decide el que menos admite
En una carga rápida mandan tres límites, y la potencia real es la del más bajo:
- La potencia máxima del cargador, la que anuncia el poste.
- La potencia máxima que admite el coche en corriente continua, que figura en su ficha técnica.
- El estado de la batería en ese momento: nivel de carga y temperatura.
Si tu coche admite 100 kW, enchufarlo a un cargador de 350 kW no lo hará cargar más rápido. Y aunque coche y cargador admitan 150 kW, solo los alcanzarás en una parte concreta de la sesión.
La curva de carga: rápido al principio, lento al final
Cada modelo tiene una curva de carga: un gráfico de la potencia que acepta según el porcentaje de batería. En casi todos los coches la potencia es alta con la batería baja, se mantiene un tramo y empieza a caer con fuerza a partir del 70-80%.
La razón es la química de las celdas. Cuando están casi llenas, meter energía muy deprisa las calienta y las desgasta, así que la gestión de la batería reduce la potencia para protegerlas. Por eso pasar del 10% al 80% puede llevar un tiempo parecido al que cuesta pasar del 80% al 100%.
La temperatura también cuenta
Una batería fría admite mucha menos potencia. En invierno, si llegas al cargador con la batería fría, la carga puede ir notablemente más lenta durante los primeros minutos.
Muchos coches permiten preacondicionar la batería: si fijas el cargador como destino en el navegador del propio coche, este calienta la batería por el camino para que llegue a la temperatura ideal. Es una de las funciones que más tiempo ahorran en los viajes de invierno.
Cómo aprovechar mejor una parada de carga rápida
- Llega con la batería baja, entre el 10% y el 20%: es la zona donde el coche admite más potencia.
- Carga hasta el 70-80% y sigue el viaje. Normalmente es más rápido parar dos veces que esperar a llenar hasta el 100%.
- Elige un cargador cuya potencia se parezca a la que admite tu coche: pagar un cargador ultrarrápido no aporta nada si el coche no lo aprovecha.
- Usa el preacondicionamiento de la batería si tu coche lo tiene, sobre todo con frío.
- Revisa la tarifa antes de enchufar: los cargadores rápidos suelen costar bastante más por kWh que la carga en casa.
¿La carga rápida estropea la batería?
Usarla en los viajes no es un problema: los coches están diseñados para ello y la gestión de la batería la protege. Lo que sí acelera algo el desgaste es usarla como forma habitual de carga, día tras día, en lugar de cargar en casa o en el trabajo a menor potencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi coche carga a menos potencia de la que dice el cargador?
Porque la potencia real es la menor entre lo que da el cargador, lo que admite el coche y lo que permite la batería en ese momento según su nivel y su temperatura.
¿Merece la pena cargar hasta el 100% en un cargador rápido?
Solo si lo necesitas para llegar al siguiente punto. A partir del 80% la carga se ralentiza mucho y el tiempo extra rara vez compensa.
¿Qué significa kW y qué significa kWh?
Los kW indican la potencia, es decir, lo rápido que entra la energía. Los kWh indican la cantidad de energía, como los litros en un depósito.
En resumen
La carga rápida funciona mejor con la batería baja y templada, y pierde velocidad a partir del 80%. Si planificas las paradas para cargar del 10-20% al 70-80% y eliges cargadores acordes con tu coche, los viajes en eléctrico se hacen bastante más cortos.



