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ITV: los diez fallos más habituales y cómo evitarlos

Luces, neumáticos y emisiones: los fallos que más veces dejan un coche en «desfavorable» en la ITV, y cómo revisarlos tú mismo antes de ir.

Inspector revisando los faros de un coche en una estación de ITV

Redacción Motor en Ruta

3–4 minutos

Una buena parte de los suspensos en la ITV se deben a fallos pequeños y fáciles de detectar antes de ir. Repasar estos diez puntos con antelación puede ahorrarte una segunda cita y una tarde perdida.

1. Luces fundidas o mal reguladas

Es, con diferencia, uno de los motivos de rechazo más comunes. Antes de ir, comprueba que funcionan todas: cortas, largas, intermitentes, antiniebla, luz de freno y matrícula. También revisan que el haz de las luces esté correctamente orientado, así que si notas que deslumbran o alumbran muy bajo, conviene revisarlo antes.

2. Neumáticos por debajo del límite legal

El dibujo mínimo legal es de 1,6 mm, pero no hace falta esperar a ese límite: un neumático muy desgastado o con daños visibles (bultos, cortes) puede dar «desfavorable» aunque el dibujo aún no esté al mínimo. Revisa también que las cuatro ruedas sean del tamaño y tipo homologado para el vehículo.

3. Escobillas del limpiaparabrisas en mal estado

Un fallo menor pero habitual: escobillas que dejan marcas o no limpian bien el cristal. Es de las revisiones más baratas de solucionar antes de ir.

4. Niveles de líquidos bajo mínimos

Líquido de frenos, refrigerante o limpiaparabrisas por debajo de su nivel pueden generar observaciones. Es una revisión de cinco minutos que muchas veces se pasa por alto.

5. Fugas de aceite o de líquidos

Cualquier fuga visible bajo el motor —de aceite, de refrigerante o de otros líquidos— es motivo casi seguro de rechazo, y además es una señal de que conviene revisar el coche independientemente de la ITV.

6. Emisiones contaminantes fuera de norma

Un motor con la puesta a punto descuidada, un catalizador deteriorado o un filtro de partículas obstruido puede superar los límites de emisiones permitidos. Si tu coche lleva tiempo sin una revisión general, merece la pena adelantarla antes de la ITV.

7. Amortiguadores y suspensión en mal estado

Se comprueban en un banco específico durante la inspección. Ruidos extraños en baches, un rebote excesivo tras pasar un badén, o un desgaste irregular de los neumáticos, pueden ser señales de que la suspensión no está en su mejor momento.

8. Frenos desgastados o desequilibrados

Además del desgaste de las pastillas, se revisa que la frenada sea uniforme entre las ruedas de un mismo eje. Un frenado que «tira» hacia un lado es una señal de aviso que conviene revisar antes de presentarte.

9. Elementos de carrocería sueltos o con óxido estructural

Parachoques mal sujetos, retrovisores rotos o puntos de óxido que afecten a partes estructurales del vehículo pueden generar tanto observaciones como rechazos, según la gravedad.

10. Cristales con daños en el campo de visión del conductor

Una grieta o astilla situada justo en la zona de visión del conductor puede ser motivo de rechazo, aunque el resto del parabrisas esté en buen estado.

Consejos antes de ir

  • Lleva el último recibo de mantenimiento por si el inspector pregunta por alguna revisión reciente.
  • Comprueba tú mismo luces y niveles la noche antes: es la revisión más rápida y evita el motivo de rechazo más común.
  • Si tienes dudas sobre neumáticos o frenos, un chequeo rápido en un taller de confianza días antes suele salir más barato que una segunda visita a la ITV.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si suspendo la ITV? Tienes un plazo (normalmente de dos meses) para corregir los defectos y volver a pasarla sin coste adicional en la mayoría de los casos, siempre que sea en el mismo centro y dentro de ese plazo.

¿Puedo circular con la ITV caducada mientras pido cita? No es recomendable ni está exento de sanción; lo correcto es pedir cita antes de que caduque, ya que las citas pueden tardar en tener hueco disponible.

En resumen

La mayoría de los suspensos en la ITV vienen de fallos pequeños y evitables: una bombilla fundida, unos neumáticos gastados o un nivel de líquido bajo. Una revisión de diez minutos en casa antes de ir reduce muchísimo la probabilidad de tener que volver.